El Pox (pronunciado “posh”) es mucho más que un aguardiente de Chiapas; es un puente entre lo sagrado y lo terrenal. Tradicionalmente es destilado a partir de maíz, caña y trigo, el Pox posee una estructura rústica y honesta que suele intimidar a los entusiastas de la coctelería clásica. Sin embargo, cuando lo enfrentamos a los gigantes herbales de Europa, ocurre una alquimia fascinante.
Hoy presentamos el Pox-Vivant, una receta de autor diseñada para quienes buscan complejidad, textura y una historia que contar en cada sorbo.
La anatomía del sabor
El desafío con el Pox es su potencia, para esta receta, decidimos crear un puente entre los Altos de Chiapas y los monasterios europeos. La clave reside en la integración de tres pilares:
- La base: Pox Poxan artesanal con notas de tortilla tatemada y tierra mojada.
- El cuerpo herbal: una combinación de Chartreuse Verde y Licor Strega, que aportan más de un centenar de botánicos, desde azafrán hasta menta silvestre.
- El alma: un toque final de Bitter de Mole Exiquia. Este bitter (de nuestra propia casa) aporta una capa de 25 botánicos donde el cacao y la canela amarran el dulzor del maíz con el amargor de las hierbas.
La receta
Ingredientes:
- 1.25 oz Pox Poxan Artesanal
- 0.5 oz Chartreuse Verde
- 0.5 oz Licor Strega
- 0.25 oz Jarabe de agave orgánico
- 1 dash de Bitter de Mole Exiquia (43% ABV)
Procedimiento:
- El escanciado (Throwing): en lugar de un simple agitado o refrescado, utilizamos la técnica de throwing. Pasa la mezcla de un tin a otro a cierta altura; esto airea los licores herbales y abre los aromas del maíz sin diluir en exceso ni romper la textura sedosa del trago.
- El servicio: cuela sobre un vaso Old Fashioned con un cubo de hielo cristalino de gran formato.
- El garnish: una hojita de menta sobre el hielo o un twist de limón amarillo.
La nota de Lando
Este no es un coctel de “trago largo”. El Pox-Vivant es un digestivo potente, ideal para cerrar una cena o para disfrutar con un buen puro. La ausencia de jugos cítricos permite que la pureza de los destilados brille, mientras que el Bitter de Mole actúa como el hilo conductor que evita que las hierbas opaquen el delicado sabor del maíz.
Si buscas una experiencia de maridaje, acompáñalo con una pieza de chocolate Rey Amargo (80% cacao). La grasa del cacao limpiará el paladar y potenciará las notas especiadas del Pox.

