GIMLET PUREZCAL

Oleo o Cordial: El dilema del tiempo

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​A veces, el ingrediente es el mismo, pero el método lo cambia todo. Recientemente coseché jaboticabos frescos y decidí someterlos a una prueba de fuego (literalmente) para ver cómo afectaban mi mezcal. El experimento: Cordial vs. Oleum Saccharum.


​Para esta cata técnica, utilicé mezcal Purezcal, un lienzo blanco perfecto que permitió que la fruta hablara por sí sola.


​Los contendientes
1.- ​El Cordial (Calor): Una extracción lenta con azúcar y agua a fuego bajo. Aquí buscamos la complejidad de la fruta cocida y el aprovechamiento de la pectina.
​2.- El Óleo (Frío): Pura ósmosis. Dejamos que el azúcar “secuestrara” los aceites esenciales de la cáscara y el jugo fresco por 24 horas.


​La nota de cata: Jaboticabo Gimlet

Me decidí con un Gimlet, por su simpleza de ingredientes: Mezcal, limón y jaboticabo

AtributoCopa A. Cordial (izquierda de la foto)Copa B. Oleo (Derecha de la foto)
ColorRojo intenso muy vibrante y opacoRosa, translucido, brillante, eléctrico
En NarizFrutos rojos maduros, demasiado frutalFloral, muy cítrico
En bocaUntuoso y redondo, abraza mucho al alcoholRefrescante, vibrante, meloso
VerdecitoUn retrogusto amragoso ideal para tragos cortos y potentesDulce agavoso ideal para un highball o un gin tonic

Conclusión


​Mientras el cordial aporta una textura melosa que domestica el ahumado del mezcal, el óleo respeta la parte botánica y mineral del agave, dándole un brillo casi cítrico.
​Si tienes paciencia, el óleo es una joya. Si tienes prisa y buscas cuerpo, el cordial nunca falla. ¿Cuál de los dos se ve más provocativo en la barra?

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