El ron agrícola es, por definición, un espíritu salvaje. A diferencia del ron industrial que nace de la melaza, el ron agrícola como Pelacañas se destila directamente del jugo recién exprimido de cañas que crecen en los campos de Jalisco. Esta pureza le otorga notas herbáceas, de tierra mojada y un dulzor vegetal que merece ser el protagonista absoluto.
Para honrar esta complejidad, no hay mejor vehículo que el Ti’ Punch. Originario de las Antillas Francesas pero reinterpretado aquí con ingredientes locales, este no es solo un cóctel; es un ritual.
La filosofía del “Chacun Prépare Sa Propre Mort“
En el Caribe, dicen que “cada quien prepara su propia muerte”. Esto significa que el Ti’ Punch es personal. Se sirve tradicionalmente sin hielo, permitiendo que el catador decida la cantidad exacta de azúcar y cítrico. Sin embargo, para nuestro clima tapatío, un cubo de hielo grande ayuda a abrir los aromas del ron sin aguar la experiencia.
La receta: Ti’ Punch con Pelacañas
Esta versión utiliza piloncillo, el primo hermano del ron agrícola, para crear un puente de sabor perfecto.
| Ingrediente | Cantidad |
| Ron Agrícola Pelacañas | 2 oz |
| Jarabe de Piloncillo | 0.25 oz (1 cucharadita de bar) |
| Limón Verde | 1 “Disc” (Corte de cáscara con pulpa) |
Preparación
1.- El Fondo: En un vaso tipo Old Fashioned, vierte el jarabe de piloncillo.
2- El Cítrico: Exprime el disco de limón sobre el jarabe. No busques mucho jugo, lo que queremos son los aceites esenciales de la cáscara. Suéltalo dentro.
3.- El Espíritu: Agrega las 2 onzas de Pelacañas.
4.- El Ritual: Mezcla suavemente con una cuchara de bar. Si prefieres frescura, añade un solo hielo cristalino de gran tamaño.
Nota del Bartender: El Pelacañas tiene una potencia que destaca entre la multitud de rones. Al mezclarlo con piloncillo, resaltamos ese origen artesanal y rústico de la caña de los campos de Jalisco.

