Cerramos el Grupo E de nuestra serie mundialista rindiendo homenaje a Ecuador. Un país al que personalmente le tengo un gran cariño, aprovecho para enviar un abrazo a mis grande amigos ecuatorianos. En Quito cuando el frío arrecia, hay un elixir sagrado al que todos acuden para calentar el cuerpo: el Canelazo. Tradicionalmente elaborado con agua de canela, panela y destilados locales de caña, hoy lo deconstruimos en nuestra barra para crear una versión mexicana profundamente reconfortante: Canelazo Mitad del Mundo.
En lugar de un destilado convencional, echamos mano del orgullo de la casa: el Tuxca Exiquia de Agave Azul. Este destilado ancestral del sur de Jalisco, con su mística destilación en alambique filipino, aporta un carácter mineral, notas de tierra mojada y un sutil humo rústico que abraza las especias calientes de una manera espectacular. El puente frutal lo logramos con el Licor Alma Finca, cuyas notas de cítricos y azahar refrescan el fondo de la taza, transformando un clásico callejero en una experiencia para el invierno o estos días lluviosos.
Ingredientes (Encuéntralos en Destilando Shop):
- 1.5 oz de Tuxca Exiquia de Agave Azul.
- 0.75 oz de Licor de Naranja Alma Finca.
- 4 oz de Base de Canelazo caliente (Agua hervida con rajas de canela, pimienta gorda, clavo de olor y panela/piloncillo al gusto hasta lograr una infusión densa y aromática).
- 0.5 oz de Jugo de naranja fresca (añadido al final).
Técnica de Preparación:
Paso previo: En una olla pequeña, hierve el agua con la canela, el piloncillo, el clavo y la pimienta gorda durante 15 minutos hasta que la panela se disuelva por completo y la infusión esté concentrada y aromática. Mantén la mezcla muy caliente.
En una taza de barro artesanal o un vaso de vidrio templado para ponche, agrega el Tuxca Exiquia de Agave Azul y el Licor Alma Finca.
Vierte las 4 oz de la infusión de canela y panela hirviendo directamente sobre los destilados. El calor despertará inmediatamente los aromas del agave ancestral.
Añade el toque de jugo de naranja fresco y remueve suavemente con la cuchara de bar para integrar todos los sabores.
Servicio: Decora dejando una raja de canela dentro de la taza y escarcha ligeramente el borde con una mezcla de azúcar y canela en polvo.
Notas de Cata:
A la vista: Un color ámbar translúcido y profundo, humeante, que invita de inmediato al reconforte.
En nariz: Un festival invernal y místico. El primer impacto es la mineralidad, la arcilla y el humo rústico del Tuxca Exiquia, que se funde de inmediato con el perfume dulce de la canela, el clavo de olor y las notas cítricas de Alma Finca.
En boca: Es pura calidez y cuerpo. Entra dulce y envolvente por la panela y el calor del agua. En el paladar medio, el Tuxca Exiquia estalla con su carácter vegetal y mineral, cortando el dulzor y dándole una estructura robusta, madura y profundamente artesanal al cóctel. El final es larguísimo, especiado, dejando un persistente recuerdo de agave cocido y cítricos en el retrogusto.

