El Grupo C de nuestro mundialito de coctelería, arranca con la potencia tropical de Brasil. Cuando pensamos en la coctelería de este país sudamericano, la mente viaja inmediatamente a la cachaça y la caipirinha. Sin embargo, para representar esa vibrante cultura utilizando exclusivamente destilados nacionales, decidimos llevar las notas de caña a un nivel superior con el coctel Samba de Maíz y Caña.
El pilar de esta receta es el Ron Pelacañas Agrícola. A diferencia de otros rones agrícolas que buscan un perfil funk pesado o sobremadurado, este destilado destaca por su elegancia y sus notas puras a jugo de caña fresco. Para acompañarlo y redondear la acidez tropical, integramos el dulzor tostado del maíz y los aceites cítricos, todo unificado a través de una clarificación impecable.
Ingredientes (Encuéntralos en Destilando Shop):
- 1.5 oz de Ron Pelacañas Agrícola.
- 0.5 oz de Almafinca (Licor de naranja).
- 0.25 oz de Nixta Licor de Elote.
- 1 oz de Jugo de limón persa recién exprimido.
- 0.5 oz de Jarabe natural de maracuyá.
Técnica de Preparación (Clarificación con Agar-Agar):
- Mezcla todos los ingredientes en un recipiente.
- Prepara una solución de agar-agar (generalmente al 0.2% del peso total del líquido) y actívala con calor.
- Incorpora el agar-agar a la mezcla de tu coctel y deja reposar en refrigeración hasta que los sólidos se separen y formen una red de gel.
- Filtra cuidadosamente a través de un filtro de café o superbag. Obtendrás un líquido cristalino que retiene todo el sabor pero modifica la textura.
Servicio: Sirve 3.5 oz del cordial clarificado en un vaso de composición con hielo, refresca (stir) para dar dilución y temperatura. Cuela sobre un vaso Old Fashioned con un bloque de hielo transparente. Decora con una flor comestible.
Notas de Cata:
A la vista: Completamente translúcido y brillante. El bloque de hielo transparente crea un efecto de “espejismo” en el vaso.
En nariz: Aromas limpios a jugo de caña recién extraído, seguidos de un sutil perfume a flor de azahar y naranja dulce.
En boca: Sedoso y de cuerpo medio gracias a la clarificación. La entrada es tropical por el maracuyá, pero la acidez del limón es inmediatamente domada por las notas a maíz tostado del Nixta. El final es largo, limpio y sumamente refrescante, respetando la identidad del ron.

