Botanas con Destilados Mexicanos (Y no es maridaje)
En la primera entrega de esta serie de cocina, desmitificamos la vieja practica de “flamear” el alcohol y aprendimos a tratar los destilados tradicionales de México en la cocina como lo que realmente son, unos solventes moleculares; Si en los platos fuertes logramos concentrar todo el sabor de la tierra mexicana, en las botanas creemos que tenemos un reto distinto, pero igual de satisfactorio.
Antes que otra cosa, queremos agradecer a nuestra clienta Thalia, quién fue quien nos hizo la sugerencia del tema. Si quieren que tratemos algún tema en el blog o en algún video corto, mándenos un mensaje a @destilando.shop o @vinomezcalblog en Instagram, que por ahí casi siempre andamos en línea y ahora sí empecemos con el post.
La botana mexicana tradicionalmente se caracteriza por un perfil de sabor agresivo dominado por tres elementos: grasa abundante, acidez punzante y salinidad. Es precisamente en ese entorno saturado donde los destilados de alta graduación van a brillar al actuar como limpiadores lipídicos y vehículos de extracción aromática, no como un mero adorno embriagante, cortando la densidad y potenciando los sabores en el paladar.
¿Por qué usar destilados en la botana?
- Solubilidad de la capsaicina y las grasas: como ya vimos en el post de recetas de cocina el alcohol disuelve eficientemente los aceites esenciales de los chiles y las grasas animales (como el tuétano o la manteca). Al integrar un destilado, liberamos notas aromáticas que de otro modo quedarían atrapadas y saturarían el paladar.
- Curados express: en preparaciones crudas, como ceviches y aguachiles, la alta graduación alcohólica desnaturaliza las proteínas del marisco o pescado en una fracción del tiempo que toma el ácido cítrico. El alcohol tensa las fibras musculares rápidamente, logrando una textura firme y crujiente, al tiempo que impregna el producto con el perfil del destilado, preparando la proteína para recibir el ácido sin que este la deshaga.
Ahora sí a lo que vinimos, aquí les dejamos 4 recetas para botanas
1.- Esquites de tuétano emulsionados con Raicilla
La grasa del tuétano rostizado es exquisita, pero es pesada, esto limita la cantidad que se puede consumir. Al emulsionar esta grasa fundida con una Raicilla de la sierra como la de Exiquia Maximiliana a 50 grados (con marcadas notas a pino, resina y hierbas húmedas), cortamos la densidad y transformamos la grasa en un vehículo aromático ligero que envuelve cada grano de elote.
Ingredientes:
- 3 tazas de granos de elote blanco (previamente cocidos en caldo de pollo con epazote).
- 2 huesos canoa de res con tuétano.
- 30 ml (1 oz) de Raicilla Exiquia Maximiliana 50% Alc. Vol.
- 1 yema de huevo (a temperatura ambiente).
- 1 cdta de mostaza dijon (actúa como agente estabilizador).
- Chile piquín en polvo, queso Cotija añejo rallado y hojas tiernas de epazote (para decorar).
- Sal de grano.
Procedimiento:
- Rostizado del tuétano: precalienta el horno a 220°C (o utiliza tu ahumador a fuego indirecto alto). Sazona las canoas con sal de grano y rostízalas durante 15-20 minutos hasta que la médula esté burbujeante, ligeramente dorada y haya soltado su grasa.
- Extracción de la grasa: retira del horno. Cuidadosamente, recolecta la grasa líquida del tuétano en un recipiente pequeño. Necesitas aproximadamente 60 ml (2 oz) de grasa fundida y tibia (no hirviendo).
- La emulsión (el paso crítico): En un bowl mediano, coloca la yema de huevo y la mostaza. Usando un batidor globo, comienza a integrar.
Lentamente, en forma de hilo continuo, vierte la grasa de tuétano tibia mientras bates vigorosamente. La mezcla comenzará a espesar y tomar textura de mayonesa. - Integración del destilado: una vez emulsionada la grasa, incorpora los 30 ml de Raicilla poco a poco, sin dejar de batir. Notarás que la emulsión se aligera y los aromas boscosos estallan. Ajusta con una pizca de sal.
- Ensamblaje: en un sartén a fuego medio, saltea rápidamente los granos de elote cocidos para calentarlos. Retira del fuego, agrega dos cucharadas generosas de la emulsión de tuétano y Raicilla, mezclando bien para glasear los granos.
- Emplatado: sirve de inmediato, espolvoreando queso cotija, chile piquín y decorando con hojitas frescas de epazote.
2.- Aguachile de camarón macerado en sotol y ceniza
Esta técnica sustituye el curado inicial con limón por un choque de alcohol. El Sotol desnaturaliza la proteína en minutos, dejando un camarón de mordida firme (casi “crunchy“) y un perfil desértico y mineral, evitando la textura gomosa del exceso de ácido.
Ingredientes:
- 250 g de camarón grande y fresco, pelado, desvenado y abierto en mariposa.
- 45 ml (1.5 oz) de Sotol Nocheluna
- 1/2 pepino persa sin semillas, en medias lunas muy finas.
- 1/4 de cebolla morada en plumas finas (desflemada en agua con hielo).
- Para el líquido: 60 ml de solución de ácido cítrico al 6% (o jugo de limón si prefieres la acidez cítrica tradicional), 2 chiles serranos sin semillas, hojas de cilantro, 1/4 diente de ajo, sal de mar.
- Ceniza de pencas de agave o de hoja de tamal (totomoxtle) para decorar.
Procedimiento:
- El curado express: coloca los camarones limpios en un bowl no reactivo (vidrio o acero inoxidable) posado sobre una cama de hielo. Vierte el Sotol sobre los camarones, asegurando que todos se impregnen. Deja macerar exactamente por 10 minutos. Notarás cómo la carne se torna opaca y tensa rápidamente.
- El líquido: mientras tanto, licúa los serranos, el cilantro, el ajo y la sal con el medio ácido (solución cítrica o jugo) hasta obtener un líquido verde brillante y terso.
- Drenado: pasados los 10 minutos, escurre el exceso de Sotol de los camarones (no los enjuagues).
- Ensamblaje: acomoda los camarones en un plato hondo o molcajete. Distribuye el pepino y la cebolla morada por encima. Baña todo generosamente con el líquido picante.
- Emplatado: sirve de inmediato, espolvoreando una pizca de ceniza de agave o totomoxtle sobre los camarones para potenciar las notas ahumadas y terrosas del Sotol.
3.- Chicharrones prensados glaseados con reducción de Ron Agrícola y chile morita
Aquí utilizaremos el Ron Agrícola Pelacañas Blanco para crear un barniz denso, Los ésteres frutales (notas a plátano, piña madura o caña fermentada) de este ron jalisciense se ligan con la melaza y el ahumado del chile morita, creando un puente umami perfecto para el cerdo.
Ingredientes:
- 300 g de chicharrón prensado (con buena proporción de carnita), cortado en cubos de bocado.
- 60 ml (2 oz) de Ron Agrícola Pelacañas
- 30 g de piloncillo oscuro rallado (o azúcar mascabado).
- 2 chiles morita (sin rabo ni semillas, ligeramente tostados e hidratados en agua caliente).
- 1 cdta de vinagre de manzana de buena calidad.
- Sal y pimienta negra.
Procedimiento:
- La base del glaseado: en un procesador pequeño o molcajete, muele los chiles morita hidratados junto con el vinagre de manzana y una pizca de sal, hasta obtener una pasta tersa.
- La reducción: En un sartén pequeño a fuego bajo, incorpora la pasta de morita, el piloncillo rallado y el Ron. Remueve suavemente hasta que el piloncillo se disuelva por completo. Mantén el fuego muy bajo; no queremos una ebullición violenta que volatilice de golpe los ésteres del destilado. Cocina hasta que la mezcla espese y tenga una textura de jarabe o laca brillante.
- Preparación del chicharrón: en un sartén antiadherente amplio (sin grasa extra), saltea los cubos de chicharrón prensado a fuego medio-alto hasta que doren, se vuelvan crujientes por fuera y suelten su propia grasa. Escurre el exceso de grasa.
- El glaseado final: vierte la reducción caliente de Ron y morita sobre los chicharrones crujientes. Saltea rápidamente (apenas 30 segundos) para que todos los cubos queden envueltos y barnizados en esta laca dulce, picante y ahumada.
- Emplatado: sirve caliente, idealmente acompañados de tortillas recién hechas o tostadas de maíz azul.
4.- Ceviche lactoclarificado con Tuxca
Esta receta busca la elegancia visual de un líquido cristalino sobre el pescado crudo, pero entregando un perfil de sabor inesperadamente terroso y láctico aportado por el Tuxca Exiquia, protegiendo la claridad visual al omitir jugos cítricos turbios.
Ingredientes:
- 200 g de pesca del día (róbalo, huachinango o lenguado), cortado en cubos uniformes.
- 45 ml (1.5 oz) de Tuxca Exiquia de perfil terroso, ligeramente láctico, podría ser un buen Lineño o le que más te guste.
- La solución ácida transparente: 60 ml de agua purificada mezclada con 3.5 g de ácido cítrico en polvo (grado alimenticio).
- 1 cdta de aceite de oliva extra virgen infusionado sutilmente con chile habanero (filtrado).
- Sal de mar escamada, brotes de cilantro para decorar.
Procedimiento:
- La solución ácida: asegúrate de que el ácido cítrico esté completamente disuelto en el agua. Esta solución aportará la acidez brillante necesaria para el ceviche sin aportar color ni partículas en suspensión (turbidez).
- La leche de tigre cristalina: en un recipiente pequeño, mezcla la solución de ácido cítrico con el Tuxca y una pizca de sal de mar. Bate hasta integrar. El resultado debe ser un líquido completamente transparente pero muy potente en aroma terroso.
- Ensamblaje: acomoda los cubos de pescado fresco en un plato hondo o tazón de cristal frío.
- El baño: Vierte el líquido cristalino (ácido cítrico + Tuxca) sobre el pescado. Deja reposar apenas 2 a 3 minutos; la proteína comenzará a blanquearse superficialmente.
- Emplatado: con la ayuda de un gotero o cuchara pequeña, distribuye unas pocas gotas del aceite de habanero sobre el líquido transparente (las gotas de aceite dorado flotando sobre el líquido cristalino aportan gran impacto visual). Termina espolvoreando sal de mar en escamas sobre el pescado y decorando con un par de brotes de cilantro.
Romper la barrera del flameado nos abre un mundo de posibilidades en la cocina. Tratar a los destilados de alta graduación como solventes nos permite capturar la esencia del agave, la caña o el sotol directamente en nuestros platillos.
Estas cuatro botanas son solo la punta del iceberg. El verdadero potencial está en sus cocinas, experimentando con la grasa, la acidez y sus perfiles de destilados favoritos. ¿Se animan a probar el curado express o la lactoclarificación? Déjennos en los comentarios con qué destilado harían su propia versión y etiquétennos en las fotos de sus resultados en redes sociales.
¡Salud y buen provecho!
