El efecto real de la Tahona
Por: Salvador Jes Gazete
Existe un escepticismo válido y necesario al momento en que hacemos una evaluación sensorial de destilados, muchas veces el consumidor tiende a poner en duda el peso real del método de extracción del agave, dando por válidos los efectos más notorios de la fermentación o la cocción.
Afirmar que unas “lágrimas largas” en la copa o una pronunciada nota a “agave cocido” son pruebas irrefutables de la extracción por tahona es un error analítico. Un mosto procesado en molino de rodillos, si es inoculado con cepas específicas y destilado con cortes tardíos en las colas, puede presentar una viscosidad pronunciada y una alta concentración de furanos (agave cocido).
Para dar certeza al efecto de la tahona en el perfil del destilado, me gustaría hacerlo en dos partes, primero la parte aburrida, que es cómo se demostraría en laboratorio y después la parte organoléptica, cómo detectarlo en copa.
El laboratorio
Esfuerzo Cortante vs. Esfuerzo Normal
La pared celular del agave está estructurada por una compleja red lignocelulósica. La liberación del aguamiel depende del tipo de vector de fuerza aplicado a esta red.
- Molino de Rodillos (Esfuerzo Cortante / Cizallamiento): El tren de molienda somete a la fibra a fuerzas de cizallamiento extremas. Esta fuerza no solo rompe las vacuolas, sino que desgarra físicamente la pared primaria y secundaria de la célula. Este daño mecánico solubiliza compuestos de alto peso molecular que normalmente estarían insolubles, particularmente polifenoles estructurales y saponinas triterpénicas.
- Tahona (Esfuerzo Normal / Compresión): La piedra aplica un esfuerzo de compresión puro, donde la fuerza vertical supera el límite elástico de las vacuolas pero no alcanza la fuerza de fractura necesaria para destruir la lignina. El aguamiel se libera, pero la matriz fenólica queda anclada a la fibra insoluble.
La química de la falsa viscosidad (El efecto Marangoni)
Es un mito que la tahona extrae “más aceites” que justifican las lágrimas en la copa. Las lágrimas o piernas son producto del Efecto Marangoni (gradientes de tensión superficial entre agua y etanol) combinado con la presencia de glicerol y ácidos grasos de cadena larga.
Un tequila de molino puede presentar alta viscosidad si la fermentación fue diseñada para generar alto estrés osmótico, obligando a la levadura a sintetizar glicerol como mecanismo de supervivencia. La verdadera diferencia viscosa no radica en los lípidos de la molienda, sino en la ausencia de dilución inicial. Los molinos requieren agua a presión que diluye el mosto, mientras que la compresión retiene la concentración original de solutos del aguamiel.
Marcadores cromatográficos (GC-MS)
Si sometemos ambos destilados a un cromatógrafo de gases, los picos de retención revelarán el método de extracción con precisión milimétrica a través de tres marcadores:
a). Concentración de metanol
El metanol en los destilados de agave proviene de la desmetilación de las pectinas, catalizada por la enzima pectinasa y por hidrólisis térmica. El molino de rodillos, al destruir el tejido estructural mediante cizallamiento, libera exponencialmente más pectina al mosto líquido que la compresión por tahona. Por lo tanto, un cromatograma de un destilado de molino mostrará invariablemente picos de metanol más altos que uno de tahona (asumiendo idénticos cortes de destilación de cabezas).
b.) El ratio de alcoholes superiores
La tahona implica fermentar con la matriz sólida presente (bagazo). Fermentar sin bagazo una molienda de tahona, me parece un sinsentido. Esto limita la transferencia de masa (nutrientes y azúcares) hacia la levadura, alterando su ruta metabólica de Ehrlich. En una espectrometría de masas, los mostos de tahona muestran una desviación específica en la relación isomérica de sus alcoholes superiores, presentando niveles más altos de alcohol isoamílico en proporción al isobutanol, una firma metabólica del estrés por barrera física que un jugo clarificado de molino no puede replicar.
c.) Presencia de saponinas y precursores astringentes
El esfuerzo cortante del molino arrastra taninos hidrolizables hacia el mosto. Aunque la destilación separa compuestos no volátiles, la ebullición prolongada de un mosto rico en polifenoles y saponinas (derivado del molino) genera reacciones secundarias, resultando en destilados con una percepción tánica residual en el receptor trigeminal (la verdadera causa de la astringencia al tragar, no detectada por el olfato).
La Tahona Mecanizada
Mecanizar una tahona, no es en sí algo negativo para el perfil, sin embargo una aceleración artificial mal aplicada tendría efectos distintos a los de una tahona a baja velocidad. Cuando el momento de torsión del eje supera la fricción estática de la piedra sobre el agave, la rueda desliza. Al patinar, la fuerza se convierte en cizallamiento por fricción seca, incrementando la temperatura localizada y rompiendo la pared celular de la misma manera que un molino. El cromatograma de una tahona deslizada mostrará el aumento de metanol y polifenoles, evidenciando que la geometría y la velocidad son tan importantes como el material de la herramienta.
La autenticidad de un destilado de extracción tradicional no se valida buscando notas dulces u observando cómo cae el líquido en el cristal, variables fácilmente manipulables –ojo naturalmente–, en la fermentación y destilación. Se valida entendiendo que la integridad mecánica deja una huella metabólica en las levaduras y una firma cromatográfica.
Análisis sensorial
Si llegaste hasta aquí, te prometo que se pone más divertido, si te saltaste todo lo anterior, puedes volver en cualquier momento si lo encuentras necesario, ahora sí, pasemos a ¿Ajá y en copa?
Para aislar el impacto de la molienda en la percepción del consumidor final, debemos plantear un experimento de control estricto: el mismo lote de agave, la misma cepa de levadura, la misma química del agua y el mismo corte en el alambique. Cuando la única variable es el vector de fuerza aplicado para liberar el aguamiel (cizallamiento, fricción, compresión lineal o compresión de rodadura), el resultado en copa no es sutil; define la estructura, el peso y la evolución del destilado en el paladar.
Vamos pues detallando qué debería poder encontrar el consumidor / Catador en el destilado.
- Molino de Rodillos:
Como mencioné arriba, el molino no solo aplasta, sino que desgarra la lignocelulosa y requiere lavado a presión para extraer los azúcares, lo que diluye el mosto inicial.
Fase Inicial: En boca, la entrada será punzante y brillante. El destilado se notará menos untuoso; se percibe una textura delgada o acuosa debido a la dilución original del mosto, lo que permite que el alcohol se sienta más agresivo o volátil desde el primer segundo.
Evolución: Los aromas dominantes son primarios y de alta frecuencia: cítricos muy agudos (ralladura de lima, toronja blanca), notas herbáceas crudas y un perfil a “agave verde” o savia. Las notas de cocción (caramelo, vainilla) están presentes, pero se sienten un poco huecas.
Final y Retrogusto: Aquí es donde el molino se delata. Debido al desgarre mecánico que liberó los compuestos estructurales de la pared celular, el consumidor experimentará una tensión tánica (astringencia). El destilado secará ligeramente las encías y el centro de la lengua, dejando un retrogusto corto que culmina en un sutil amargor metálico o herbáceo, cortesía de las saponinas extraídas de la fibra rota. - Tahona Mecanizada (Deslizamiento):
Cuando una tahona se motoriza por encima de su límite de tracción, la piedra no rueda, sino que patina. Esta fricción seca eleva la temperatura del mosto en frío y genera un desgarre parcial de la fibra.
Fase inicial. Presenta una falsa redondez y un ataque que promete el dulzor de una extracción tradicional. El peso en boca es medio, no tan delgado como el molino, pero carente de la densidad de una verdadera compresión.
Evolución: El catador notará un choque entre notas cálidas (piloncillo, agave horneado) y un pico rústico o áspero, similar a la corteza de un árbol o pimienta verde. No hay integración armónica entre la dulzura y la carga herbácea.
Final y Retrogusto: El alcohol tiende a sentirse “caliente” o raspante en la garganta (percepción trigeminal irritante). La fricción de la piedra patinando arrastró compuestos amargos que rompen el final dulce, dejando un retrogusto desequilibrado donde el dulzor desaparece rápidamente y persiste una aspereza terrosa. - Tahona Tradicional (Tracción Lenta):
La rueda traccionada lentamente (ya sea por animal o un motor debidamente calibrado) aplica compresión vertical pura. Revienta las vacuolas sin pulverizar la fibra. Generalmente, este método implica fermentar el jugo junto con esa misma fibra intacta.
Inicio: El destilado entra con una pesadez notable. La textura es oleosa, aterciopelada y cubre el paladar (alta viscosidad). Esto no se debe a un exceso de lípidos, sino a la altísima concentración del mosto (cero dilución por lavado) y a la carga de glicerol generada por el estrés de la levadura al fermentar con sólidos.
Evolución: La progresión en boca es lenta y profunda. Dominan los ésteres pesados: frutas maduras (plátano, manzana asada), tierra húmeda, minerales y un dulzor denso que recuerda a la calabaza o el camote. La identidad botánica está presente, pero redondeada, sin aristas verdes o punzantes.
Final y Retrogusto: La huella definitiva es la ausencia absoluta de astringencia. El destilado puede permanecer en el paladar durante minutos sin secar la mucosa. Al tragar, el calor es envolvente, no irritante, y el final es excepcionalmente largo y dulce, confirmando que la pared celular jamás fue desgarrada. - El Trapiche (Extracción Lineal):
El trapiche (tradicionalmente usado para la caña de azúcar, pero adaptado en varias regiones mezcaleras) aplica una compresión lineal continua y extrema al pasar las fibras entre dos cilindros a baja velocidad.
Inicio: A diferencia de la tahona, el trapiche exprime el agave casi hasta la sequedad absoluta. La entrada es directa, con un peso en boca medio-alto, vibrante y muy enfocada.
Evolución: Mientras la tahona aporta notas oscuras y terrosas, el trapiche entrega una pureza vegetal extraordinaria. El catador percibirá notas minerales muy marcadas (tiza, piedra mojada) y un perfil verde brillante (pimiento, pasto recién cortado) integrado con el dulzor del agave. Es un destilado más “crujiente” y definido.
Final y Retrogusto: El final es limpio y preciso. No tiene la persistencia untuosa e infinita de la tahona, pero carece del final secante y amargo del molino de rodillos. Es una extracción que prioriza la frescura y la nitidez de la materia prima sobre la complejidad esterificada de la piedra.
Referencias Bibliográficas
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